martes 16 de agosto de 2011

Los Pirineos

Algunas de las características de este viaje fueron: un cansancio extenuante todos los días, frío, comidas de mierda, incomodidades, dormir en el suelo, madrugones, aislamiento de la civilización...

A pesar de ello, hacer senderismo en los Pirineos es una experiencia increíble, única y de un valor incalculable de la que disfruto al máximo, porque me llena de satisfacción el contacto directo con la naturaleza, la lentitud del desplazamiento o contemplar paraísos naturales como el de la foto de abajo (tomada por mí).

El placer de encumbrar "tresmiles" después de grandes esfuerzos, contemplar cascadas de impresionante tamaño y caudal, estar dentro de un enorme circo glaciar con millones de años de antigüedad... En definitiva, ver las maravillas de la naturaleza en su estado más virgen y puro.

1 millones de comentarios:

Neovallense dijo...

Sí que mola ese tipo de viajes, me has dado envidía sana.